El reloj de las pausas encantadas
Desde que Agnes Gran Verruga se despertó después de veinte años dormida, hay algo que no entiende del mundo moderno:
Desde que Agnes Gran Verruga se despertó después de veinte años dormida, hay algo que no entiende del mundo moderno:
Cuando Agnes Gran Verruga se despertó después de sus veinte años de sueño, descubrió algo muy raro en el pueblo:
La primera Noche de Reyes que vivió Agnes Gran Verruga fue un desastre.
La tarde de Nochebuena, Agnes Gran Verruga miró por la ventana y vio algo muy curioso.
Si algo nos enseña la historia de Agnes Gran Verruga es que la verdadera magia no está solo en los hechizos, sino en cómo gestionamos lo que sentimos. Y la Navidad, con toda su intensidad emocional, es el momento perfecto para ayudarnos con una varita muy especial: los aromas.
En el bosque encantado de Agnes Granve Ruga, la mente de los niños y niñas tiene forma de cielo.
Dicen los duendes del bosque que caminar entre árboles es como recargar el alma.
En el Bosque Encantado de Agnes Granve Ruga, hay un rincón donde los rayos del sol parecen bailar. Allí, entre hojas doradas y risas del viento, se esconde el Cofre de la Gratitud.
En el bosque encantado de Agnes Granve Ruga, no todas las criaturas tienen alas o varitas… algunas guardan algo aún más poderoso: las emociones.
En el bosque de Agnes Granve Ruga, Halloween no es solo una noche de sustos... ¡es una fiesta de aromas, risas y galletas que desaparecen como por arte de magia!