Respiraciones Mágicas

13.01.2026

Cuando Agnes Gran Verruga se despertó después de sus veinte años de sueño, descubrió algo muy raro en el pueblo:

Las personas casi no respiraban.

El aire entraba y salía, sí… pero tan rápido y con tanta prisa que sus pechos parecían calderos a punto de explotar.

Los niños y las niñas no eran diferentes:
tripas con nervios para ir al cole, enfados que subían como un dragón, miedos que se escondían debajo de la cama…

Nacha, subida en el hombro de Agnes, le dijo:

—Si enseñáramos a los peques a respirar como magos, sus emociones tendrían más espacio para estar tranquilas.

Y así nacieron las respiraciones mágicas con aceites esenciales: pequeños juegos de aire y olor para ayudar a los corazones pequeños (y también a los grandes).

Antes de jugar: reglas del laboratorio mágico

Este juego está pensado para peques a partir de 3 años, siempre con una persona adulta acompañando.

Solo los vamos a usar para oler un poquito, como si olieras una flor muy intensa.

La persona adulta maneja siempre los frasquitos y el tiempo de juego (solo unos minutos).

Cómo preparar el "frasquito de respiraciones mágicas"

Necesitáis:

  • 1 frasquito pequeño de cristal con tapa (puede ser reciclado)

  • 1 trocito de algodón dentro

  • 1 aceite esencial suave, por ejemplo:
    ( naranja, mandarina, jazmín o lavanda )

Pasos:

  1. La persona adulta pone 1 gota de aceite esencial en el algodón.

  2. Cierra el frasco.

  3. El peque decora el frasquito con pegatinas y escribe (o tú escribes):
    "Frasco de respiraciones mágicas de (nombre)".

Cuando toque practicar, solo hay que abrir el frasco y acercarlo a la nariz sin tocar el algodón.

Respiración mágica 1: "Nariz de Dragón Calmado"

Para enfados y nervios.

  1. El peque sostiene el frasquito abierto.

  2. Inhala por la nariz contando: 1… 2… 3…

  3. Suelta el aire por la boca como si fuera humo de dragón, pero suave: 1… 2… 3… 4…

Frase mágica que podéis repetir:

"Respiro despacio,
el fuego se hace pequeño,
mi corazón se calma."

Repetís 3 veces y cerráis el frasquito.

Respiración mágica 2: "Oler una Flor Invisible"

Para cuando están tristes o apagaditos.

  1. Imagináis que el frasquito es una flor mágica.

  2. El peque se lleva el frasco a la nariz y "huele la flor" con una inhalación lenta.

  3. Al soltar el aire, puede imaginar que su corazón se llena un poquito de luz.

Frase mágica:

"Con ésta respiración
volverá la diversión."

No se trata de borrar la tristeza, sino de acompañarla.

Respiración mágica 3: "Soplar Estrellas"

Para miedo y vergüenza (antes de dormir, hablar delante de alguien, ir a un sitio nuevo…).

  1. Primero, inhaláis con el frasquito cerca de la nariz.

  2. Luego lo apartáis y el peque sopla hacia delante como si lanzara estrellas al mundo.

Paso a paso:

  • Inhalar profundamente por la nariz.

  • Soplar por la boca como si enviarais estrellitas a alguien que queréis (una amiga, un abuelo, un animalito).

Frase mágica:

"Cojo aire de estrella,
soplo mi luz,
mi valentía se despierta."

Cómo usar estas respiraciones en el día a día

Podéis sacar el frasquito de respiraciones mágicas…

  • Antes de ir al cole si hay nervios en la tripa.

  • Después de un enfado, cuando ya baja un poco la tormenta.

  • En un ratito tranquilo, solo por jugar y practicar.

Lo más bonito es que el peque vaya aprendiendo tres cosas:

( Que lo que siente tiene nombre )
( Que su respiración puede ayudarle )
( Que no está solo ni sola: hay un adulto y un "frasquito mágico" acompañando )

Como dice Agnes, la magia verdadera no está solo en los hechizos, sino en cada respiración que tomamos para cuidar lo que sentimos por dentro.